Protege a tu familia y, con beneficios en vida, también tu propio bienestar si enfrentas una enfermedad grave.
Un seguro de vida paga un beneficio a las personas que tú elijas si faltas. Con el tiempo, cada vez más familias lo ven también como una herramienta de planificación: cubrir gastos finales, reemplazar ingresos o dejar un legado.
Hay distintos tipos de póliza (temporales y permanentes, incluyendo opciones con valor en efectivo). En la consulta te explico las diferencias y cuál encaja con tu presupuesto.
Algunas pólizas incluyen la opción de recibir por adelantado parte del beneficio, en efectivo, si se cumplen las condiciones de la póliza.
Infarto, derrame, cáncer y otras condiciones cubiertas por la póliza.
Cuando no puedes realizar 2 de 6 actividades de la vida diaria.
Adelanto de una parte del beneficio cuando más importa.
El resto del beneficio sigue protegiendo a tu familia.
Los beneficios acelerados reducen el beneficio por fallecimiento, pueden tener implicaciones fiscales y dependen de la póliza y la aseguradora. Sujeto a suscripción, términos, condiciones y exclusiones.
Funeral y gastos inmediatos, para que la carga no caiga en tu familia.
Ayuda a mantener renta, comida, deudas y estudios de tus hijos.
Dejar algo a quienes más quieres.
Ciertas pólizas permanentes acumulan valor que puedes consultar según sus términos.
Trabajo con aseguradoras que aceptan clientes con ITIN en seguro de vida. Los documentos requeridos, límites y disponibilidad dependen de cada compañía y de tu estado. En la consulta te digo con claridad qué opciones tienes.
*Sujeto a los requisitos de la aseguradora. No garantizamos aprobación.
Depende de tu edad, estado de salud, monto de cobertura y tipo de póliza. Te muestro opciones concretas en la consulta.
Algunas pólizas requieren examen y otras no; depende del producto y de tus respuestas de salud.
Toda póliza está sujeta a suscripción. Te ayudo a buscar la opción más adecuada para tu caso.